Recuperación de agua

LA RECUPERACIÓN DEL AGUA DE LLUVIA

Disponer del agua para la agricultura y la ganadería es cada vez más difícil, aunque la mayoría de ganaderos y agricultores no se quieran enterar y sigan queriéndole sacar peras al olmo, destrozando el suelo que les da de comer y desertizando su entorno. Recoger y almacenar el agua de lluvia puede revertir la situación de desertificación de los suelos áridos o semiáridos de la gran parte de la superficie del territorio español, cuya situación empieza a ser más que preocupante.

Los sistemas de recogida de agua de lluvia son bastante eficaces y baratos. (Recuerdo que, para usarla para beber, necesita de otros sistemas y hablamos de otros costes), para utilizarla en cultivos hortícolas o labores domésticas. Resulta muy útil sobre todo en periodos de escasez o en la temporada seca, época muy difícil para la mayoría de campesinos de las regiones áridas o semiáridas.

Recuperación de aguas pluviales: que podemos hacer para recuperar y reutilizar

La recuperación del agua de lluvia (aguas pluviales) consiste en filtrar el agua de lluvia captada en una superficie determinada, generalmente el tejado o la azotea, y almacenarla en un depósito.

Esto se hace a través de un sistema de canalones o canaletas pluviales para la recogida del agua de lluvia. Este canalón se coloca en los extremos de la pendiente de los tejados y son como su nombre indica, una canaleta que llevan el agua hacia el bajante que es el encargado de conducirla a un depósito.

Una vez acumulada, el agua tratada se distribuye a través de un circuito hidráulico independiente de la red de agua potable, para evitar la contaminación de la misma si se usa en casa. Si se recoge en terreno agrícola para regadío, el agua se puede usar directamente, aunque elcaminocoop. recomienda hacerla pasar por un canal de piedras en diferentes trazados para limpiarla y posteriormente hacerla recorrer por zurcos curvos (tipo Keiline o Linea Clave, ya hablamos de este medodo más adelante) para su mejor aprovechamiento y que el terreno la filtre para su conjunto.

El agua es un recurso natural cada vez más importante y escaso en nuestro entorno. Gracias a la instalación de un sistema de captación y recuperación de agua de lluvia, podemos ahorrar fácilmente hasta un 50% del consumo de agua potable en casa.

El agua de lluvia, a pesar de no ser potable, posee una gran calidad, ya que contiene una concentración muy baja de contaminantes, dada su nula manipulación.

El agua pluvial es perfectamente utilizable para muchos usos domésticos en los que puede sustituir al agua potable, como en lavadoras de ropa, lavavajillas, la cisterna del WC y el riego del huerto o jardín, todo ello con una instalación sencilla y rápidamente amortizable económicamente hablando.

Ventajas de recoger aguas pluviales para su uso en casa

  • Algunos de los beneficios de recuperar las aguas de lluvia son los siguientes:
  • Ahorro evidente y creciente en la factura del agua. Puede suponer un 80% del total de agua demandada por una vivienda.
  • Uso de un recurso gratuito y ecológico.
  • Contribución a la sostenibilidad y protección del medio ambiente.
  • Disponer de agua en periodos cada vez más frecuentes de restricciones y prohibiciones.
  • Una buena instalación de recogida de agua es sencilla y, por tanto, existen riesgos mínimos de averías y apenas requiere de mantenimiento.
  • Aprovechar el agua pluvial tiene otras ventajas a la hora de lavar nuestra ropa; al ser el agua de lluvia mucho más blanda que la del grifo, estamos ahorrando hasta un 50% de detergente.
  • Mitigan el efecto erosionador de las avenidas de aguas por la actividad pluvial.

elcaminocoop. ha desarrollado su propio sistema para la recogida de agua de lluvia, así como su almacenaje, puedes consultar cualquier duda si instalas tú mismo el sistema o si lo prefieres puedes solicitar estudio y presupuesto para su ejecución.

Recolección de agua, Cosecha: Sistema tradicional

La recolección de agua se practica especialmente en regiones áridas y semiáridas de todo el mundo, sobre todo para cultivos agrícolas. Dentro de este ámbito se incluyen técnicas de recolección de agua de lluvia y escorrentía, elcaminocoop. analiza el concepto de recolección de agua y hace una propuesta de clasificación de las técnicas recopiladas.

En zonas áridas y semiáridas, como España la captación de agua ha sido una permanente preocupación para el hombre, especialmente en zonas secas. Las formas iniciales de recoger agua fueron hoyos sencillos excavados en el suelo o en la roca, para captar y almacenar la escorrentía generada durante las precipitaciones. Posterior-mente, estos hoyos se acompañaron de muros de desviación, para crear un área desde la captación de mayor superficie.

Restos arqueológicos de este tipo de estructuras se han estudiado en las montañas de Edom (en el sur de Jordania) con una antigüedad de unos 9.000 años, en Irak hacia el año 4500 A.C. y en la zona situada entre el golfo de Arabia y La Meca (FRAISER, 1994). EVENARI et al. (1963, 1964) han descrito un sistema de captación de agua para la agricultura, situado en pleno desierto del Neguev (Israel), que puede datarse hace unos 4.000 años.

Estas instalaciones consisten en áreas productoras de escorrentía con laderas sin vegetación y suelo alisado, para fomentar el escurrimiento superficial; y zanjas cavadas siguiendo curvas de nivel que conducían el agua recogida a los campos de cultivo. Esto permitía el cultivo de cereales en una región con precipitación anual media de 100 mm.

En Palestina han sido descubiertas instalaciones del año 2500 al 1800 A.C. consistentes en cisternas con áreas de captación tratadas para aumentar la producción de escorrentía (NASR, 1999). Otras técnicas de cosechas de agua han sido utilizadas hace unos 500 años en el suroeste de Estados Unidos, México, India y en África, tanto en la zona norte como en la región subsahariana (FRAISER, 1994; BAZZA & TAYAA, 1994).

Actualmente, la recogida de agua se practica, para cultivos agrícolas, en las regiones áridas y semiáridas de numerosos países (Australia, Túnez, Kenia, India, Pakistán, Israel, México, etc.). La técnica más utilizada es, sin duda, la de las microcuencas, aunque para este trabajo se han catalogado más de un centenar de técnicas, que se emplean a lo largo de todo el mundo. La gran ventaja que aportan las técnicas tradicionales de recolección de agua es su sencillez de ejecución, característica que resulta tremendamente interesante para su aplicación en la agricultura y restauración forestal.

«siembra y cosecha de agua» y sus beneficios en la agricultura

Una de las estrategias que está permitiendo al Perú enfrentar con buenos resultados el impacto del cambio climático y la escasa disponibilidad de agua para la agricultura y el consumo humano, es la “siembra y cosecha de agua”, una de las máximas expresiones de la cultura hídrica andina ancestral que permitió garantizar la sostenibilidad agrícola. Fuente: Andina AGENCIA PERUANA DE NOTICIAS

Una de las estrategias que está permitiendo al Perú enfrentar con buenos resultados el impacto del cambio climático y la escasa disponibilidad de agua para la agricultura y el consumo humano, es la “siembra y cosecha de agua”, una de las máximas expresiones de la cultura hídrica andina ancestral que permitió garantizar la sostenibilidad agrícola. Fuente: Andina AGENCIA PERUANA DE NOTICIAS

Esta herencia ancestral permitió a culturas prehispánicas garantizar la sostenibilidad agrícola, en las culturas ancestrales de America del Sur

La siembra y cosecha de agua conjuga todas las alternativas tecnológicas ancestrales y modernas. Consiste en el almacenamiento del agua de lluvia mediante la construcción masiva de zanjas de infiltración en terrenos con pendiente y el establecimiento de plantaciones en las cabeceras de cuencas hidrográficas, donde nacen los ríos.

Temas que no se debe olvidar, la reforestación de todos los terrenos baldíos, involucrando a la comunidad agrícola; desviación de escorrentía (agua de lluvia que circula libremente sobre la superficie de un terreno) y excedentes hídricas para recargar los acuíferos o fuentes de agua.

También se garantiza la disponibilidad de agua mediante el manejo y cuidado de manantiales y puquiales, el fomento de buenas prácticas agrícolas e hídricas; y el uso adecuado de pastos, con áreas de rotación para dar sostenimiento a la productividad agrícola.

Esto fue perfectamente comprendido por culturas como Chavín, Nasca, Mochica, Chimú, entre otras que lograron la mayor eficiencia posible con obras de ingeniería hidráulica, las cuales hoy en día siguen sorprendiendo por la vigencia de su funcionamiento. Estas técnicas fueron perfeccionadas y expandidas por los incas en gran parte del territorio que controlaban, con lo que garantizaron la provisión de este líquido vital y de alimentos a toda su población.

Del mismo modo, se logra a través de la construcción de terrazas de formación lenta con barreras vivas (árboles y arbustos), la construcción y protección de presas, reservorios y estanques en partes estratégicas.

Como vemos la relación de nuestros ancestros con el agua, y en especial, con la que nos cae del cielo es mucho más respetuosa y eficiente que la nuestra (y eso que no tenían los problemas que nosotros nos hemos creado –Cambio Climático-)

elcaminocoop. está poniendo en práctica estos modelos de recogida, conservación y almacenamiento de aguas de lluvia. Ofrecemos talleres, ponencias y cursos con los que puedes disponer de suficiente información como para comenzar a respetar este elemento natural de vital importancia para la vida.