Bioconstrucción

Volver a los sistemas tradicionales de construcción para enfrentar el calentamiento global

El aumento de la población mundial ha desbordado todas las predicciones sobre su crecimiento. Este fenómeno que está demarcado dentro de la globalización periférica, con asentamientos humanos donde cerca del 50% vive en las ciudades, ha generado aglomeración y por consiguiente Urbanización.

El avance tecnológico en busca de soluciones para el hábitat de la población, se ha convertido en uno de los principales causantes del calentamiento global. La ecoeficiencia frente al mercado no ha tenido la regulación adecuada y es en la actualidad el primer factor de contaminación de la capa de ozono.

Esto, ha traído como consecuencia que la mayoría de la humanidad haya abandonado las tradiciones constructivas vernáculas, basadas en las tecnologías con tierra, piedra o madera dejando atrás la huella ecológica por la pérdida de la biodiversidad, la deforestación, la degradación del suelo, y como consecuencia el mal ordenamiento del territorio, la invasión de los ecosistemas, la modificación del cauce de los ríos, la destrucción de humedales y hoy cerca del 36% del área de la biósfera no sirve para nada.

En la actualidad es imprescindible hacer un abordaje a los sistemas tradicionales de construcción, yendo a las culturas ancestrales y retomando los valores más importantes que nos dejó el mestizaje cultural.

Hay que hacer un reconocimiento histórico a la tapia pisada, al bahareque y al adobe, como tecnologías invaluables del patrimonio arquitectónico, porque la mitad de la población mundial habita en casas construidas con tierra, pues desde los tiempos más remotos, las culturas constructivas milenarias nos han dejado un patrimonio intangible digno de rescatar con integralidad universal como gran aporte al desarrollo y conservación de las arquitecturas sostenibles para lograr un planeta más verde.

Hay ejemplos de grandes construcciones con los materiales que brinda la naturaleza en todo el mundo, construcciones con siglos de antigüedad que desmontan la idea de fragilidad de la construcción

con tierra, desde la Gran Muralla China, a una inmensidad de templos religiosos por todo Oriente y África, en España, podemos admirar desde la Alhambra en Granada o la Alcazaba malagueña, si seguimos la lista no tendría fin. Incluso en ambientes lluviosos y fríos como Alemania las tradicionales construcciones en tierra siguen en pie y en buen estado con el paso del tiempo.

No planteamos un desprecio por las técnicas constructivas modernas y la tecnología, ni una vuelta atrás hacia un arcaísmo de la construcción y la arquitectura. Todo lo contrario, al mostrar interés sobre técnicas tradicionales, materiales y maneras de hacer, no es para hacer apología sino para encontrar sus virtudes y defectos, y en este último caso aportar soluciones que potencien sus posibilidades, realizar una investigación rigurosa con materiales, técnicas y procedimientos más compatibles con nuestras realidades, parapetados en lo más avanzado de la ciencia.

Hablar de Bioonstrucción o Arquitectura Sostenible no es entonces un llamado a los refugios de volver a las cuevas. “No”, es una mirada también futurista con aplicación de alta técnica, rigor de investigación, metodología positivista, pero con sensibilidad social y humanista integral, con el fin de dar solución a las urgentes necesidades del déficit habitacional, pero con calidad de vida y condiciones de habitabilidad, algo que tanto olvidan los tecnócratas de los indicadores cuantitativos. Además, el poco uso de cemento y bajo costo será una gran solución para resolver los asentamientos humanos.

elcaminocoop. tras un largo proceso de estudio, pone en marcha un proyecto de una Construcción Sostenible, no sólo teórica sino práctica. Algo que seguramente les replanteará a muchas personas, ya sean profesionales o legos, constructores o necesitados de una vivienda, la manera en que definirán en el futuro la manera de ejecutar una vivienda, ante la pluralidad de posibilidades. Entendiendo el problema mediambiental como parte de su hábitat

Una propuesta que está tomando fuerza en los sueños de muchas personas es la de vivir en una casa construida con madera, barro (en sus respectivas técnicas) o piedra y vivir la experiencia del autoconstrucción y del conocimiento de este arte de construir en tierra.

Vivir la experiencia de la autoconstrucción y descubrir el arte de construir con tierra es algo que podemos enseñarte en elcaminocoop.

Me cuestiono, el por qué estas técnicas han perdido su valor e importancia dentro de la sociedad, ya que ayudan a tener mejor salud, disminuyen el consumo de combustibles para calefacciones o para refrigerar, entregan beneficios de confort, generan ambientes agradables, cómodos y acogedores, entre otros beneficios.

La tierra como material de construcción

Se piensa erróneamente que una construcción en tierra es símbolo de pobreza o suciedad La sociedad actual y el sistema en el que vivimos nos ha alejado de los materiales sencillos y las técnicas tradicionales que podemos crear con ellos. Son materiales que siempre hemos utilizado, pero la gran industria nos ha hecho olvidar.

Existe un rechazo hacia la tierra, siendo ella quien nos sustenta y quien da vida a todo lo que necesitamos para vivir.

Sin embargo, existe un incremento por buscar lo natural, como respuesta a una búsqueda del ser y la conexión con la naturaleza. El concepto está cambiando, y hoy muchos hoteles y residenciales top, están construyendo en madera y tierra, la que les da ese toque rústico, acogedor y romántico.

Que ofrece la construcción en tierra

La construcción en tierra entrega una solución para quien tiene su terreno y desea innovar y realizar sus sueños, construyendo un espacio acogedor y con grandes beneficios como:

La construcción en tierra nos permite disfrutar de espacios acogedores con un estilo rústico, que viene bien con todo. Todo se ve bello en ambientes naturales, no necesitamos embellecerlos con adornos, la construcción en sí, puede ser una obra de arte. En tierra podemos realizar terminaciones impecables, con diseños, relieves o colores que queramos dar al ambiente deseado, sin tener que utilizar químicos para lograrlo.

La tierra es un material fácil de obtener, saludable y gratis en la mayoría de los casos

La tierra está bajo nuestros pies y nos entrega la solución tanto para nuestro alimento como para nuestra vivienda, es maleable y podemos obtenerla en nuestro mismo terreno, y si no disponemos de la suficiente en el terreno podemos obtenerla con muy baja inversión.

Todos podemos construir con tierra, esta es una de las opciones que más me gusta. Es algo que fácilmente se puede aprender, cualquier persona puede dar forma a sus propios muros, le puede dar la textura deseada, diferente ancho y color.

Por lo general a las mujeres los martillos y tornillos les cuesta, pero la tierra  descubre un nuevo arte escondido dentro de nuestra alma. Es algo que tanto a grandes como a pequeños, hombre o mujer les gusta

La bioconstrucción con tierra puede ofrecer oportunidades laborales para todas las personas, en elcaminocoop.  si la experiencia les gusta, ofrecen formación teórica/práctica en bioconstrucción en tierra

La construcción en tierra mantiene los ambientes con la humedad y temperatura adecuada, aísla las ondas electromagnéticas y es un material ecológico.

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El sistema más básico es la tapia de tierra común, en la que el material empleado para la construcción del muro es únicamente la tierra. En el caso de los edificios militares la voluntad de aumentar la resistencia de los muros implicó variantes más complejas y evolucionadas, que contemplan el añadido de conglomerantes, mampuestos y/o ladrillos en diversas modalidades.

El principal componente empleado de la tapia de tierra es la cal, pero resulta imprescindible destacar el empleo del yeso como añadido a la tapia.

La tapia con cal, arena, grava e incluso mampuestos en su interior, que frecuentemente se denomina tapia de cal y canto u hormigón de cal, es una tipología de muro encofrado que se diferencia de la tapia común porque se vierte y fragua sin necesidad de apisonado. Su presencia es limitada por su excesivo coste, siendo mucho más común la tapia de tierra con mayor o menor adición de cal en la masa.

Otra variante de tapia de tierra con cal muy frecuente es la tapia calicostrada. Esta tipología se caracteriza por la formación de una costra de mortero de cal en la cara superficial del muro durante su ejecución. El proceso constructivo es similar al de la tapia común pero previamente al vertido de la tierra, se vierte una capa de mortero de cal en toda la base del muro y en forma de cuña contra las paredes del tapial. De esta manera al apisonar la tierra, la cal se extiende por la superficie, uniéndose en las sucesivas tongadas formando una costra continua en todo el paramento exterior que actúa como protección. Esta costra puede tener un espesor variable según los casos y disponerse en ambas caras del muro o solo en la exterior

Construir una casa con tapial

construcción tradicional que utiliza un sistema sostenible y sano unido con una técnica sencilla y económica, idónea para la auto-construcción

La tierra se emplea y se ha empleado en casi todos los climas cálido-secos y templados del mundo como material de construcción. Desde hace más de 9000 años se construyen en tierra, en prácticamente todo el mundo desde Egipto a América Latina o desde China a España.

Entre las técnicas de construcción con tierra destaca la del tapial o tierra apisonada, que consiste en rellenar un encofrado con capas de tierra compactando cada una de ellas con un pisón.

En España esta técnica se utilizó con frecuencia en las comunidades de Castilla y León, Aragón, Cataluña, Comunidad Valenciana, Comunidad de Madrid, Castilla la Mancha y algunas partes de Andalucía y Extremadura. También los pobladores del norte de África, cuando ocuparon parte de la península ibérica, hicieron muchísimas construcciones en tapial o en adobe y tapial.

El tapial es una técnica de construcción en continuo muy útil para los cerramientos o fachadas cerradas. En cambio, para una construcción con más aberturas la mejor técnica sería la del adobe.

Se suele utilizar un encofrado desmontable de madera compuesto por dos frentes (puertas del tapial), dos tableros laterales (costeros) y cercos compuestos de piezas horizontales de madera pasantes en todo el grueso del tapial (agujas) y piezas verticales de acodalamiento (codales o costales) que se ajustan en la parte superior mediante uno o varios tensores (garrotes).

El proceso de construcción incluye una primera fase de montaje del cajón, una segunda de relleno del encofrado y compactación de la tierra, realizada tradicionalmente con un pisón o compactador manual, y una tercera de desmontaje o desencofrado.

Hay que hacer análisis del suelo que se va a utilizar y generalmente se añaden áridos para aumentar la maleabilidad de la tierra y cal para añadirle propiedades ligeramente hidrófugas y mejorar la resistencia de los muros. Las construcciones llevadas a cabo con esta técnica tienen propiedades bioclimáticas, manteniéndose a una temperatura estable en su interior durante todo el año tanto en verano con calor extremo como en invierno con un frío intenso.

Elcaminocoop. desarrolla el proyecto; Bioconstrucción y Construcción con tierra desde un enfoque crítico. Una experiencia práctica y teórica dónde se mostrará la construcción con tierra, dentro del marco de la bioconstrucción, como una herramienta para la acción y transformación social.

La formación consistirá en una aproximación a la construcción con tierra desde un enfoque transformador y varios talleres prácticos que introducen diferentes técnicas constructivas para la tierra como material constructivo y metodologías de selección de suelos adecuados para su uso en la construcción.

Los interesados en los cursos formativo pueden informase en elcaminocoop.

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O también, bajareque, bareque o fajina es la denominación de un sistema de construcción de viviendas a partir de palos o cañas entretejidos y barro recubriéndolos. Esta técnica ha sido utilizada desde épocas remotas para la construcción de vivienda en pueblos indígenas de América.

La arquitectura campesina del Bahareque fue una de las primeras tecnologías constructivas sismo resistentes. A finales del siglo XIX en muchas regiones sudamericanas se utilizaba este método constructivo, destacándose por su sismoresistencia, rapidez y bajos costos. Todo esto antes que el ladrillo y los morteros de arena y cemento llegaran a ciudades

Esta manera de construir surgió luego de que se analizara su funcionamiento como método para implementarse en diferentes regiones, donde se localizan zonas de alto movimiento sísmico. Su implementación es un gran aporte al uso de materiales del contexto, convirtiéndola en una de las técnicas locales de construcción en la cual, se encuentra parte de la arquitectura colonial, de la que hoy se conoce en centros históricos y pueblos con gran riqueza patrimonial.

A las edificaciones de bahareque se les conoce como “arquitectura sin arquitectos”, ya que debido a su facilidad en construcción fueron los diferentes pueblos indígenas y campesinos los que desarrollaron dicha técnica, formando parte de su cultura y sus tradiciones tanto en zonas rurales, como en las grandes urbes.

Hoy en día el bahareque es una de las técnicas tradicionales que se intenta implementar para disminuir el déficit de vivienda en Latinoamérica. Mientras su practicidad la convierte en una arquitectura de tipo colaborativo, integrando a sus comunidades en el proceso constructivo, denominada como “bioarquitectura” ya que reduce las emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera.

La mayoría de las viviendas que hoy se construyen con bahareque utilizan diferentes formas de aplicar el material, basados en la tipología ancestral:

Cubierta: compuesta por teja (cocida, eternit o zinc) u otros elementos como la guadua cortada.

Muros: en guadua, y tierra embutida, o esterilla, pañetada con una mezcla de tierra amarilla, arena y cagajon o mortero. Actualmente en algunas edificaciones se suelen utilizar cerramientos de tejido de carrizo para generar tramas o celosías.

Vigas de techos y pisos: casi siempre, en guadua o madera.

Columnas: de guadua y en algunas veces madera aserrada.

Cimientos puntuales: en piedra u concreto reforzado.

Su sistema constructivo se basa en la combinación de maderas y cañas entre tejidas con un recubrimiento de barro. Existen varios tipos de maderas para realizar el encofrado y todo depende directamente de su contexto, una de sus características es el microclima agradable que se conserva en su interior.

Actualmente solo Colombia y Perú cuentan con reglamentación para el sistema de construcción con bahareque. Para ello se han elaborado normas técnicas de diseño y construcción sismorresistente, las cuales tienen carácter de ley nacional.

Si te interesa el bahareque como material de construcción, elcaminocoop desarrolla formaciones, cursos teórico – prácticos sobre esta interesante y de fácil ejecución propuesta bioconstructiva

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